lunes, 28 de marzo de 2016

De pajas y vigas

Calvo.

Esa es la mejor respuesta que obtuve de un amigo al que recriminé que estaba siendo terriblemente desagradecido con su pareja.

Calvo... esperaba algo mejor.

Estos días he estado siendo juzgado por fotos y publicaciones que he hecho.
El clásico matagatos.

Hay verdaderos retrasados mentales que leen un Whatsapp (y no responden) o ven una foto en una red social y piensan que durante las 24h del día he mantenido esa postura, sin moverme, quieto, al borde de la inanición.

Luego están los que son capaces de poner esa imagen en movimiento, en sus mentes, y basar sus juicios en esos hipotéticos actos que realizo en el interior de sus cabezas.
Esos son más creativos, pero igual de mermados.

Puede que sea yo, que considero lo cotidiano aburrido como para publicarlo, o que las responsabilidades me parecen importantes y les doy privacidad, que respeto la intimidad de muchos de los actos que realizo, por mí o por mi pareja, o simplemente disfruto de mi parcela sin hacerla pública... porque me da la gana.

Si otros tantos actos quiero compartirlos no definen mi día a día en su totalidad, y en ocasiones ni en la menor de sus partes.

Es triste que la comodidad sin alardes, de la que afortunada y desgraciadamente disfruto, ofenda a la gente que quiero.

Está clara la brecha mortal que hay en la reciprocidad de mis sentimientos.

A eso nos exponemos cuando hacemos pública una parte de nuestras vidas, a que los desconocidos nos prejuzguen.

Pero ¿que lo hagan los conocidos?
¿En serio?

Paso muchísimas horas solo a lo largo de la semana, y más que voy a pasar, prefiero la soledad a la compañía de dudosa calidad.

Cuando al desagradecido se le olvida quién le ayudó, la miseria le refresca la memoria.

No soy gitano, ni tengo poderes, pero me parece una gran maldición.

Ayer estuve partiendo pastillas (había calculado unas 400, pero he recalculado unas 200), para la madre de Carmen, en su casa.
La veo mejor, parece que se estabiliza. Quizás está recuperando vida gracias a la que le ha quitado a su hija... curioso flujo vital el de la maternidad en este caso.

Si las recetan todas a mitades ¿por qué no las venden partidas?

Mi técnica para partir pastillas es legendaria.
Me decían que haberme drogado en la juventud no tenía ventajas y yo ahora veo que sí, aunque sólo sea para partirle rulas a la suegra del futuro.

Carmen salió de allí contenta, y yo con un dolor de dedos simpático, porque la técnica es legendaria, pero no perfecta... o que no me drogaba tanto como lo hace mi suegra.

He recibido vídeos y fotos de Noel, mi sobri, haciendo escalada, tirolinas, karts, tirando con arco y haciendo esquí.
También ha montado en quad... y me doy cuenta de que mi sobrino ha hecho en una semana lo que yo en dos años o más.

Qué cabrón.
En cuanto mejore el padre de Carmen y pueda pasar algo de tiempo con ella, o algún amigo decida llamarme un día, me voy a tirar con arco, que estoy deseándolo. Muchísimo.

La Semana Santa ha sido preciosa, las calles llenas de fanáticos religiosos, paseando tallas de madera de muchísimo valor, para luego por la tarde, con una copa en la mano, comentar lo terrible de los atentados que otros fanáticos religiosos cometen y meter a los refugiados sirios en el mismo saco.

Muy católico.

Hablando de católicos, mientras yo metía la mano en la axila del padre de Carmen, agarraba su brazo y lo incorporaba en la cama articulada del hospital, su hijo, el hermano de Carmen, nos enviaba un Whatsapp para decirnos que en vez de ir a la iglesia esta vez había ido a rezar a la Catedral de la Almudena, para que todo fuera bien.

Imagino que si rezas con eco Dios te hace más caso, la reverberación es un truco que sólo los mejores católicos conocen.

Y debió hacer efecto oye, porque cuando los cirujanos le cambiaron la válvula y decidieron no hacer el triple bypass, cuando le giré sobre la cama para que no le dolieran las caderas, cuando su hija y su mujer le masajearon los pies, cuando le ayudaron a ponerse de pie, cuando le dieron de comer y el intensivista trajo un aparato para empezar la rehabilitación... pareció mejorar.

Gracias a Dios y al rezo.

Mientras tanto Néstor, el novio de mi madre, ha recibido el alta.
Eso debe haber sido la resonancia que sobraba de los rezos en la catedral.

Intenté verle el día anterior, pero no pude aparcar y se me echaba el tiempo encima, así que le visitaré directamente en su casa mañana si puede ser.

Siento que no he apoyado suficiente a mi madre en este asunto.

Mi amigo Josemi, el que cumplía 40 hace poco y celebraba su cumple en Soria, ha bajado a Madrid y no le he podido ver, ni a él ni a su mujer.

Yo ya no sé si lo que hago lo hago bien o lo hago mal, pero sé que lo hago con cariño y buena fe.

Todo lo demás que lo juzguen los olvidadizos.

Esta mañana he echado unas partidas al Mortal Kombat XL y estoy flipando.
Muy muy guapo.
Ayer por la noche cuando descargó lo vio Carmen y me lo quiere prohibir por violento.
Dejo un vídeo para que juzgueis vosotros :_)

La foto es de un coche que hay en mi parking.
Siempre fue mi coche preferido y no puedo evitar mirarle el culo, aunque vaya de la mano de Carmen.
Lo han reversionado en un concept y tengo el corazón dividido.

Bueno, fin por hoy, os deseo amor, trabajo y ojalá no tengáis credo ni enfermedades, pero sí vergüenza y memoria.

sábado, 26 de marzo de 2016

Sudoku 1 - Ramón 0

No es que no pare de hablar de haber dejado el tabaco, es que me preguntan y sale el tema, o me ofrecen... y sale el tema.

Hoy hablando de ello me han soltado esta frase y me ha encantado:

- ¡Es que está el tabaco a precio de langostino!

Pues amigos, ahí está el asunto, cuestión de prioridades.
¿Prefieres comerte 5€ de langostinos a diario o pagar 5€ por matarte a diario?

Si por lo que sea estás pensando en decir 'acabaría harto de comer langostinos todos los días' déjalo en eso, en pensarlo, no lo digas ¡SCHSSST! No, no lo digas.

Y va Cruyff y la casca de cáncer de pulmón... ¡todo son señales!

Ya he pasado el susto del ciclista rumano de antes de ayer.

Lo comenté en mi cuenta de Facebook por aquello de advertir a todos mis amigos, y es que una infracción no conlleva sólo una sanción (de la que se están librando todos los ciclistas irresponsables), sino que también te puedes matar en un segundo.

Bueno, también no, que si te matas no hay sanción.

Tuve un sueño de lo más raro ese mismo día, lo relaté en la red de Zuckerberg y hoy dejo constancia en el blog, que me parece más fiable que Facebook:

Estaba soñando que estaba en África, dormido en el suelo de una casa humilde, de noche, dos niños con harapos me despiertan a empujones y me dicen que corra, en eso que llega un adulto de un salto y salgo corriendo, voy a saltar por la ventana pero me agarra y me hace el conejito en una pierna, luego se ríe.

Yo muy asustado empiezo a ser consciente de lo que pasa: el negro que me hace el conejito es mi amigo, hace naves verdes de Star Wars en una impresora 3D y nos comunicamos en francés y en inglés, según nos sabemos las palabras que queremos usar, aunque según él preferiría hacerlo en nigeriano, que no sé ni si existe.

Se sigue riendo y me dice que lo del conejito me lo hizo ayer Robert DeNiro de borrachera y fue una risa.
Ahora lo entiendo, mi amigo negro cabrón se estaba riendo de mí y de mi resaca, de una fiesta que no recuerdo.
En esto que llega Ricardo Darín y me dice que le siga, yo le sigo y llego a una habitación pequeña donde hay gente alrededor de la maqueta de un tren eléctrico.
Una pareja que está en un sillón está posando para una foto, pero el fotógrafo me dice que me agache, que no pinto nada en el encuadre, así que me agacho y me escondo tras el sillón.

Desperté y lo anoté, luego continué durmiendo y llegué a este otro sueño:

Carmen y yo entramos al Palentino a comer, a su (inexistente) parte de arriba.
Nos sentamos en unos cojines con forma de sillón que hay en el suelo, porque el techo es muy bajo.
Uno de los sillones tiene migas y las sacudo, a lo que Marisa Porcel (la Pepa de Pepa y Avelino) me dice que no me preocupe, que como por las mañanas están allí rodando una peli con Alex de la Iglesia todos los días se mancha.

- Ah, no es por limpieza, es por mi TOC, necesito simetría y orden, pero gracias ¿qué tal el rodaje? - le pregunto mientras nos sentamos a la mesa en la que estaban ella y Mario Casas.
+ Bien, muy entretenido, va a quedar genial.

Carmen por educación y por participar pregunta entre risas:

+ ¡Anda es genial! yo quiero verlo un día ¿se puede venir de extra o a figurar?

Mario Casas, que lleva unas Timberland marrones de pelo de conejo, de unos cuatro dedos de largo (el pelo), le responde:

- Claro, apúntate un día, llamas a la Telva y ahí sigues las instrucciones que dan para las marujas que quieren venir. - Esboza una mueca sarcástica.

Se estaba burlando de Carmen.

+ ¡Gracias!
- No - respondí - gracias no. ¿A ti no te han dado nunca un guantazo? - le pregunto a Mario Casas.

Me acerco y le doy cuatro palmaditas fuertes en la mejilla.
Antes de que responda ya le he plantado un soplamocos a mano abierta y rueda por los suelos, hasta atravesar el cristal de una ventana que está a ras del piso, cayendo a la calle.

Marisa sale corriendo preocupada por Mario y yo me asomo al hueco del cristal que ha roto en su caída.

Abajo Mario la espera con un ramo de flores, sentado en la parte de atrás de una pick-up y rodeado del resto del equipo.

Todo ha sido una broma del programa Inocente Inocente, suena la música, Marisa me mira y yo me como los cristales (que saben a azucar) para demostrarle que todo había sido una comedia.

Mario me mira, levanta el pulgar y yo le sonrío. Todo salió como habíamos planeado mi amigo Mario y yo.

Después he aparecido en Canarias con mi amigo Ivan explicándole a María Cé Hache que hay un muro en Costa Adeje que estropea las transacciones comerciales, concretamente las mías cuando intento repartir las naranjas que cultivo y vendo.

Al rato Iván me ha preguntado si yo sabía por qué cerraban el periódico La Razón y yo le he respondido:

- Creo que Marhuenda no se ponía de acuerdo con el resto de la cúpula sobre la postura del periódico con respecto a la polémica de tirar este muro o no, y han decidido romper.

Ahí desperté.

Contando en el blog la vorágine que nos traemos con el papá de Carmen estos días, he dejado por añadir que además de estar esta semana en el Hospital La Moncloa también estuve en el Clínico.

Es que a Néstor, la pareja de mi madre, le han cortado un trozo de colon por tener cáncer.
Se lo han empalmado como si jugaran a la fontanería con sus tripas.
Me maravilla la ciencia.

Está bien el hombre, se le ha complicado un poco porque en la operación le rompieron un vaso y el drenaje ha sido algo más difícil, pero va bien.
Se entretiene haciendo sudokus, que es la PS4 del sexagenario.

Es sexagenario porque lo es, pero tiene la actitud y la planta de alguien mucho más jóven.

Le pedí que me dejara hacer uno de sus sudokus, del nivel más alto, alardeando de ser muy ducho en la materia.
En la foto tenéis dónde me he estancado, así que sentíos libres de terminarlo, que yo no soy capaz sin inventarme un número o avanzar con un número hipotético.

Comparte habitación con un tío que parece padecer un enfisema, que no debe ser grave porque está dando paseos por el hospital en bata, sin más, durante horas, y yo he sido testigo.

Lo malo no es compartir habitación, sino que se ha traido a toda la familia de su mujer (dominicana) y los ha metido allí a pasar los días, con picnic y todo, seis personas, hasta las 23h varios días.

Gritos, tonos exageradamente por encima del que procede en un hospital...

No hay respeto alguno ni excusa posible, ni por parte de esa gente ni del hospital, que podría haberlos mandado a tomar viento.

No son horas para incordiar a nadie que acaba de salir de quirófano.

Uno de estos días de coche pa'rriba y coche pa'bajo entre hospitales, mientras caminaba para salir del parking, veo unas marcas en el suelo.
Varias rayas juntas.
Me parece gracioso ponerme a saltarlas a la pata coja, alternando la izquierda y la derecha, a veces ambas, como las niñas en el cole cuando yo era chiquitín, a lo que Carmen decide comentar la jugada:

+ Ay, yo jugaba a ese juego, pero no me acuerdo cómo se llamaba...

- Rayuela.

+ Eso es una paja.

- No cielo, eso es gayola.

Espero que os hayáis atragantado con vuestra propia saliva de la risa, y si no... es que no tenéis alma.
Casi me muero del panzón de reír, es única.

Al llegar a casa abrí el buzón y me encontré publicidad de Vitaldent... ¡qué huevos más gordos tienen! :_)

Y ahora viene un dato inconexo típico de mi blog.

Ayer era el segundo aniversario del noviazgo de Tania y Charly, o como me dijo Charly por Whatsapp, todo romántico él:

- Segundo aniversary. T cagas. Record...

Es para quererle.

Pues espero que les dure mucho, por lo menos hasta que él esté pellejo.

Para finalizar la entrada, y el día de ayer, he encontrado una cuenta en Twitter que vende juegos digitales de PS4 a precios insultantes, hasta el punto de que suena a timo... y aun así me he metido de cabeza.

De hecho escribo esta entrada mientras descargo 9 putos juegazos por valor de 400€ y sólo he pagado 55€ ¡de manera legal!

La cuenta es @eligeloya.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Ciclista rumano

Una semana de retraso. Lo sé.

El lunes tras la última entrada del blog, mientras Carmen estaba en Barcelona, nos enteramos de que habían ingresado a su padre en el hospital.

No podía respirar, con fiebre, escupiendo sangre, no sé cuántos kilos menos, un cuadro vaya.

Lo grave es que llevaba así un tiempo en su casa, su mujer no le había llevado al médico y pasados unos días ya lo llevó.
Rizamos el rizo si os digo que llevaba ingresado ya unos cuantos días y nadie la había avisado, hasta el punto de enterarse gracias a sus familiares de Miami de que su padre estaba muy grave, parecía de coña.

Parece ser que entre su padre y la madrastra malvada no la habían querido avisar... no voy a entrar más en este asunto porque hay una trama familiar que ríete tú de Falcon Crest. Y es muy muy desagradable.

Qué bonita es la familia.

No teníamos bastante con su madre y ahora nos ofrecen dos tazas de té.
Al final del relato veréis que el asunto de la madre de Carmen es Disneylandia.

Carmen abandona el trabajo en Barcelona de urgencia y se planta en Madrid.

Derechitos al hospital.

Como Carmen trabaja en Sanidad tiene contactos, así que entramos directamente en el departamento de diagnóstico de imagen del Hospital Virgen del Rosario.

Las imágenes eran brutales.

En la foto podéis ver los niveles de estupidez del ser humano.

En la pantalla podéis ver la parte superior de los pulmones del pobre hombre.

Lo blanco del interior de las bolsas no debería existir.
Y el paquete de tabaco del responsable del departamento tampoco.

¿Cómo puedes ver a diario que la gente roza la muerte por enfermedades pulmonares y seguir fumando?
Vale que los fumadores lo hemos sabido siempre, pero ¿estar viéndolo a diario y seguir dándole al pitillo?

Pfffff...

No sólo tenía esas manchas blancas que corresponden a una infección de caballo, debajo de eso había encharcamiento pulmonar, de sangre.

Pinta grave.

Los días posteriores fueron de idas y venidas al hospital y pruebas varias.

Era muy desagradable verle intentar hablar con flemas sanguinolentas entre los dientes, de lengua a labio, sin fuelle, demacrado, apagado.

Como dato curioso puedo añadir que una amiga suya estaba allí de visita, de unos 70 años, muy maja, con un rosario de plástico colgado al cuello, defendiendo las virtudes del horóscopo y gritando:

'- Tal y como está el país, rezo todos los días, y mucho, para que resucite Franco'.

Sí amigos, ese era el nivel de la loca que estaba allí de visita, muy católico el nivel. Lo digo en serio. Muy católico.

Carmen insistió en hacer un traslado de hospital, porque en Semana Santa, en un hospital privado, te puedes morir y te encuentran tras el Domingo de Resurrección... pero obviando lo último.

El riesgo era grande, y es que habían descartado la mutación de tuberculosis como causa de la neumonía bilateral... ahora era una insuficiencia aórtica, tenía parte del corazón fibrilando.

Un pie y parte del muslo en el otro barrio tenía don Jose Luis.

Ejecutan el traslado y el hombre entra en caída. Temperatura corporal como la de una nevera, kilos de menos a espuertas, la sangre en las vías respiratorias continúa, y en un cateterismo le diagnostican una obstrucción severa en las tres coronarias.

Fiesta del corazón
Invitación a chupito y 2x1 en copas
RR.PP. Jose Luis
Hospital La Moncloa

La operación debía ser a corazón abierto, con parada, cambio de válvula y triple bypass.

Las posibilidades de sobrevivir al principio eran de un 96-92% y ahora estaban por debajo del 50%.

Yo adoro a Carmen y por eso le dejé claro que no albergara esperanza, que no dejara la opción de despedirse para otro momento, que deseaba que saliera todo bien, pero que las opciones son las de tirar una moneda al aire en un día de viento.

¿Cruel? Yo creo que fui sutil, y que la sutileza y la sinceridad deben ir de la mano, y más en una situación así.

Setenta años, sin poder respirar, con Parkinson, y con semejante operación por delante, me parece de poco respeto y poco cariño decirle a alguien que todo va a ir fenomenal.

El padre antes de la operación tuvo un momento de lucidez, y lo único que dijo fue 'os quiero' 'gracias' 'os echo de menos'.

Nadie odia frente a la muerte, debe ser que somos 70% agua y 30% amor.

La operación terminó antes de lo esperado, cosa que no era buena señal, pero el motivo era lógico.

Los cirujanos no quisieron estresar el corazón más de lo que ya estaba, con lo que sólo cambiaron la válvula y dejaron el triple bypass para más adelante.

El Parkinson y la reanimación de corazón son conceptos opuestos.
Amistad y dinero.
Agua y aceite.
Batman y Joker.

Parece ser que a la hora de reanimar el corazón, tras la parada que hacen al cambiar la válvula aórtica, el Parkinson puede responder con un 'dispositivo no encontrado, no existen controladores para este dispositivo'.

La suerte quiso que no sucediera, así que Jose Luis está vivo, con riesgos, muchos, pero con uno de los problemas solventados.

Éste es un resumen, así, a lo bruto, de lo que ha sido esta semana.

Hoy miércoles, justo al salir de casa para ir a ver la recuperación del suegro, a la que sacaba el coche del parking, con mi intermitente puesto, a 1km por hora, mirando por si venía alguien por la calle de un único sentido y un único carril, he atropellado a un ciclista.

La realidad es que me ha atropellado él.

El problema es que yo he seguido acelerando porque no venía nadie y el golpe ha sido casi imperceptible dentro de los 5m de barco que tenemos por coche.
Los gritos de Carmen le han salvado de ser pasado por encima.

El chico, de la edad de Carmen, rumano, con las gafas aún en la cara, ha salido ileso, aunque aún no sé si era el susto lo que le impedía hablar o la falta de idioma.

Primero he salido del coche y sin levantar mucho la voz le he increpado un '¡Qué haces!' para después preguntarle '¡¿Estás bien?!'.

El chico se ha preocupado por haber arañado y manchado el parachoques lateral del coche, a lo que le he respondido que eso ni lo miraba, que eso era lo de menos, aunque me haya dejado su recuerdo hasta el próximo parte de pintura.

Luego ha recogido las 3 piezas en las que ha quedado el móvil que iba mirando con una mano, mientras la otra iba en el manillar que le guiaba en dirección contraria contra el morro de mi coche.

Estoy cabreado.

Primero por el susto que llevo mientras os escribo y segundo porque en este relato hay tres inconscientes, uno porque está sedado tras luchar junto los cirujanos por su vida, de los otros dos uno sigue fumando mientras diagnostica enfermedades terminales y otro se lanza contra coches sin ningún tipo de protección, sin mirar, con el móvil en la mano y en dirección contraria.

Pues puede que Dios no haya resucitado a Franco como quería la loca del coño que vino al hospital, pero al rumano le ha dado otra oportunidad.

Yo aún tengo el sabor del Nesquik que me ha vuelto a subir a la boca y un ligero tembleque de piernas, y Carmen tiene una sonrisa preciosa porque hoy puede volver a ver a su papá.

martes, 15 de marzo de 2016

Tu puta madre, Miguel Ángel

Con la tontería de ir poniéndome al día y mezclar jornadas en las entradas del blog, al final me dejo cosas.
Estoy a punto de alcanzarme en el tiempo por fin, soy como Cuéntame en versión blog.

La cosa que quería comentar, aunque los amigos lo sepan porque lo colgué en Facebook, es que el lunes decidí llevar a Iván a los karts.

Miramos en su web el precio y las ofertas, en Google el horario, y en el Maps los kilómetros.

A 52km de Madrid (que ya serían más porque me perdí varias veces a pesar de llevar GPS) estaba el Karting Ángel Burgueño.

Llegamos.
No había nadie, y me pareció una suerte, pero el motivo era que estaba cerrado.

Nos reímos, nos hicimos una foto y nos fuimos a casa con cara de tontos.

En latín Risi, selfi, pringui.

Toda la info sobre horarios y cierre estaba en su web y la obviamos, así que la lección es: no miréis sólo Google amigos, contrastad en las webs corporativas o llamad, que a día de hoy tenemos miles de minutos gratis.

Bueno, pues quizás el Parra se quedó sin conducir, pero yo me chupé casi 115km de buena mañana.

Pasamos el día juntos y luego su nueva amiga especial, Raquel, vino a mi barrio con su compañera de piso, Carol.

Tomamos algo rápido en un bar a la vuelta de casa y me fui.

Era la final del programa de las princesas y había quedado con Carmen y mi hermana vía Whatsapp para comentarlo.

Un reino para tres princesas, Tres principes para tres princesas, o como se llame.
La evolución de Un Príncipe para Corina vaya.

Una vez terminado puedo resumir el programa completo en una frase sin comas:

Tres buenorras con graves problemas afectivos y emocionales son acosadas rozando el delito por 24 energúmenos hasta las cejas de testosterona y menos luces que un buque espía.

Pero es gracioso y me gusta compartirlo con Carmen.

Salto del lunes al viernes.

El finde ha sido en casa.
Mi amigo Josemi cumplía 40 años y su mujer María le había montado un fiestón sorpresa en Soria de órdago, al que no he asistido por quedarme al lado de Carmen, ya sabéis, por lo de su madre.
Lleva sólo seis días de adaptación desde que salió del hospital y me siento de guardia.

Carmen tenía cargo de conciencia por el hecho de que me quedara en Madrid y se sentía culpable, pero es lo que hay.
En lo bueno y en lo malo ¿no funciona así?

Además, le envié un vídeo a Josemi y en el grupo de Whatsapp me tenían informado, me sentía un poco allí, ¡hasta tenía frío!

Y ahora os explico la foto.

Esa es Carmen en pijama (ya me caerá bronca por ello), con la maleta, una estación de trabajo, un portátil, rodeada de apuntes, libros, cuadernos y trabajando.
Eso es a lo que se ha dedicado todo el finde, como los anteriores desde hace meses, además de responder llamadas de su madre, con llamadas de atención y problemas que se va echando encima y se acumulan sobre su paciencia, como los bultos sobre el burro Tozudo.

He hecho el cálculo y entre semana hace de 3 a 4 horas extras gratis diarias, y los fines de semana unas 8 diarias.

Eso suma entre 124 y 144 horas extras gratis mensuales, casi las horas del trabajo de otra persona, es decir, Carmen trabaja por dos y cobra como una.

Señores, no son los extranjeros los que vienen a quitar el trabajo, no son los vagos que no quieren trabajar, son las grandes empresas, multinacionales como Philips en el caso de Carmen, que obligan a trabajar a sus empleados hasta estos niveles, con la presión y la coacción velada de que si no coges ese sobre, otro lo cogerá.

Lentejas o a la calle.

¿Conciliación?

Si a esto le sumamos un jefe que le hace bromitas incómodas sobre ser su novio y dejar al jipi (le gusta llamarme así y le he visto una vez 5 minutos), le sumamos que le acaba de quitar 1000€ de incentivos habiéndolos superado en un 10%, le sumamos también que cobra unos 400€ menos que compañeros hombres en su mismo puesto, y que llegó a decir que Carmen no tiene ni puta idea pero arregla las cosas sonriendo... pues sólo puedo sentir dos cosas:

la primera es admiración por Carmen, a niveles cósmicos, y la segunda ganas de reventarle la cara a su jefe con mis manos desnudas, hacerme una capa con la piel de su espalda, arrancarle la cabeza de los hombros, explicarle después lo poco que me gusta que me llamen jipi y que el sexismo laboral está feo, en el sueldo y en las bromas.

Tiene muchas papeletas el tal Miguel Ángel.

Aprovechamos las 20h del sábado para ir al cine y volver corriendo, porque tenía que seguir trabajando la pobre.

Tenéis que ver Deadpool, es un peliculón. Lo pasamos fenomenal.
Justo durante la peli me llamó Josemi para agradecerme el vídeo sorpresa, ya es casualidad. 😂

Y el domingo la misma historia, pero añadiendo visita a su madre con malos rollos, historietas para no dormir, discusiones añadidas por si no era suficiente y de nuevo mi careto.
No lo puedo evitar.

Inmediatamente después pasamos a ver a la mía, para que Carmen le diera un regalo a mi sobrino Noel por su cumple. Unos quince minutos.
Yo ya le había regalado algo el mismo día de su cumple, pero quise hacer dos regalos para que Carmen no sea para Noel la que nunca está, o la que no le da el regalo, vamos, un truco sucio ideado por mí para comprar su cariño y suplir las ausencias de Carmen.
Pareció funcionar.
Nos fuimos.

Por la tarde fuimos a Gerardo a tomar algo con Carmelo, Olga, el gallego, Paola, Emma, Parra, Raquel, Charly y Tania.

Carmelo quería brindar por su 40 cumpleaños y nos reunió un rato allí en una quedada repentina que encima le salió bien.

Aunque era a escasos metros de mi casa me sentía mal por brindar con Carmelo y no haberlo hecho con Josemi. Era una sensación falsa, por mezclar cosas diferentes, pero la tuve.

Carmen se fue prontito, tenía que seguir trabajando y hacer la maleta.

Después de la celebración me fui a casa a cenar y a descansar.
Yo de nada, puro proceso biológico, pero Carmen sí, aunque poco, a las 5h de la mañana se volvía a levantar para ser esclavizada de nuevo y encima estar agradecida.

lunes, 14 de marzo de 2016

Bluyín

Ultimamente me ha dado por resoplar sin darme cuenta al ponerme las gafas y cuando me las coloco las tengo empañadas.
Yo no sé si estoy tonto o que ha coincidido muchas veces, pero me siento bobo poniéndome unas gafas empañadas.

El miércoles quedé con mi amiga Ángela, no la veía desde que murió su papá y de eso hace seis meses.
Como detalle curioso, su papá era un tipo importante en la música, mucho mucho mucho... vamos, como que fue el presidente de EMI.
Para los mortales y en especial para mi amigo Blas, es a quien debemos que nos llegara a los oídos Heroes del Silencio, por poner un ejemplo.

Parece estar mejor, pero le está costando. Si yo pienso que mi madre puede desaparecer un día me entran los mil males. Brrrrr.

Nos pusimos al día y regamos la charla con vino ella y cañas yo.
La virgen, qué aguante tiene el bicho, vamos, que cerramos el bar y eso que habíamos quedado a las 18h.

Es una máquina, a mí me lo parece, a día de hoy gestiona The World Jam, y es poco menos que una semidiosa de la escena Swing en España.

Todo esto es por presentarla y que sepáis con quién quedé, porque para mí es Ángela, punto.
No hemos vivido mucho juntos, pero de alguna manera nos entendemos fenomenal.

Al día siguiente me pegué una sesión más que importante de PS4, tanto que me acabé el Killzone Shadow Fall, juegazo.

Juegazo juegazo, muy buena historia y la atmósfera lo mejor.

A veces, no, muchas veces, me dicen que con la edad que tengo no entienden que juegue.
Incluso me han llegado a decir que con lo listo que soy cómo es que me engancho a una consola.

Porque me fascina.

Hay gente que en su tiempo libre lee, que necesita tomarse dos copas diarias leyendo el Marca, que no se pierde un partido de liga, que no se salta un Sálvame, que sigue una serie y empieza otra, que construye y pinta maquetas... yo juego.

Cuando juego todo lo que hay alrededor de la tele desaparece, no existe, dejo de estar en el sofá, porque estoy dentro del juego.

Soy inmersivo.
He buscado la palabra en el DRAE y no está recogida, tiene cojones, no veas si se usa, mucho más que cederrón o bluyín.
Qué disgusto.
Bueno, vuelvo al tema.

Piloto coches que jamás podré comprar a velocidades escalofriantes, he salvado el mundo varias veces, con cuerpo femenino y masculino, he visitado Nueva York o Los Ángeles, he trepado a montañas heladas, me he infiltrado en bases militares, he sido Batman, he invocado criaturas de la nada, he saltado en mundos hechos de lana y cartón, he participado en las 24h de Le Mans, he practicado parkour en rascacielos, he dirigido partidos de fútbol americano contra orcos y elfos oscuros, he boxeado y tumbado a Alí y Tyson, me he aterrorizado entre zombis, incluso aprendí magia y estuve una semana para matar a un bicho que se llamaba Yiazmat... y lo he hecho desde dentro.

Muchos videojuegos son auténticas obras de arte, miles de personas trabajan para crear lo que luego algunos llaman jueguecito.

El último Grand Theft Auto, el GTA V, costó sólo 251 millones de dólares.
Eso es mucho trabajo.
No son jueguecitos.

A mí se me aceleran las pulsaciones, pego saltos, grito de miedo, me sudan las manos si paso los 250km/h, me río, aplaudo, incluso he llorado. He llegado a desinstalar un juego porque me aterrorizaba.

Un día llamé al Parra para decirle que Breuer, nuestro mejor fusilero del Ghost Recon, había muerto.

- ¿Qué pasa macho?
- Tío... Breuer ha muerto...
- ...¿Qué me estás contando?
- Lo que oyes, en Tbilisi, un asalto, nos emboscaron, fue durísimo, sólo he sobrevivido yo de los 4... ¡sólo yo!
- Joder... ¿y qué vas a hacer?
- Pues estoy frente al punto de extracción, si avanzo se termina la misión, pero no podré recuperar jamás a Breuer, me pondrán otro fusilero...
- Pfff... es que Breuer era dios
- Ya...
- Bueno haz lo que creas que tienes que hacer.
- Creo que voy a tirar una granada de mano y suicidarme, así reaparecerá.
- ¡Pero tendrás que rehacer tooooda la misión!
- Breuer Iván, Breuer...
- Breuer
- Venga, sólo te llamaba para informarte, voy a suicidarme.
- Venga tío, un beso, ¡aaaaaaaa...
- ¡Aaaaaaaaa...
- ...dios!
- ...dios!

Hay artistas, guionistas, emprendedores, inversores, distribuidores, periodistas... es un mundo lleno de riqueza con un fin:

que yo experimente todas esas emociones.

Es cierto que no juego al fútbol y huyo de los juegos de masas que sean sólo eso, juegos de masas.

A mí me llama la calidad, la originalidad, la jugabilidad.

Es cultura, es arte. Y encima es divertido.

Durante el montaje de la TPA, en la Universidad Laboral de Cabueñes, un compañero que hacía yoga me dijo que yo meditaba sin saberlo.

Me dijo que la mente viaja constantemente del pasado al presente, va vuelve va vuelve, las preocupaciones nos invaden si estamos desocupados, pero durante la meditación no.

Según él meditar es tener la mente ocupada en una sola actividad, cocinar, yoga, leer, deporte e incluía mi pasión por la consola.

Este rollo, que no sé si tiene pies ni cabeza pero suena creíble, os lo cuento porque es cierto que cuando juego olvido todo lo demás.

¿Cómo no me va a gustar?
¿Podéis entenderme un poco mejor ahora?

:)

domingo, 13 de marzo de 2016

Bailar fue lo mejor

El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer y el cumple de Carmelo y mi sobri.

Cuarenta años cumple Carmelo.
Ocho años cumple Noel.

Mi madre y yo fuimos a comprar para la gran merendola y no vi a mi madre muy hábil.
¡Una pizza para ocho! ¡Una!

Cuando le pregunté quienes éramos me dijo:

+ Noel, tu hermana, Néstor, Malules tú y yo...
- ¿Eso suma ocho?
+ Ah pues no
- ...

Tomé las riendas y acabamos comprando cuarenta pavazos de medianoches, patatas y guarradas.
Lo que yo esperaría de un cumple si tuviera ocho años, guarrerías y cosas no nutritivas plagadas de grasas saturadas y con altas concentraciones de colorantes y E-número al azar.

Le recogimos en el cole a las 16:30h y le ayudé a hacer los deberes al llegar a casa, que un día es un día y era su cumple.
El tío es bueno, no yo, él, haciendo deberes digo.

Bailamos varios temas de Michael Jackson, porque es megafan de Jacko, y luego le descubrí un temazo que no pudo parar de bailar y os recomiendo a todos a buen volumen.

No conocía el vídeo y buscándolo para poneros el link acabo de flipar, qué cosa curiosa.

A Noel le flipa bailar, pasa de los deportes, él baila y sin ninguna vergüenza.

Mientras bailábamos por segunda vez el temazo, llegaron el resto de invitados... a las 20h.
Ya se estaba haciendo largo el asunto y Malules me daba más miedo que un nublao, ahora veréis por qué, no me defraudó.

Noel estaba ya nervioso y cansado.

En un momento que esperaba como agua de mayo, porque no falla jamás, en ninguna reunión, Malules quiso pronunciarse sobre algún tema candente, y hoy tocaba el Día Internacional de la Mujer o Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Malules es la mejor amiga de mi madre, madrina de mi hermana y según ella madrina política mía, una señora de 61 años que a los 45 heredó 3.000 millones de pesetas por la muerte de sus padres (la cifra está bien puesta), dueña de varias empresas, algunas muy fuertes de la Comunidad de Madrid como de recogida de basuras o el sistema ORA de estacionamiento regulado.

Muy indignada nos dijo que ella no celebraba el Día de la Mujer, porque no había Día del Hombre.

Machistada al canto.
Por cierto, sí lo hay, el 18 de noviembre.

Cuando le expliqué el origen de la conmemoración y el motivo me dijo que tampoco existía (al loro) el Día del Negro Oprimido y que tampoco celebraba San Valentín.

En serio, España, no estás preparada para gente así y son legión.

Llegó a tal punto que le tuve que decir que yo estaba allí para celebrar el cumple de mi sobri, no para darle lecciones.

Silencio.
Todos cambiamos de tema y actitud.
Seguimos de cumple.

Noel preguntó al rato:

- ¿Podemos abrir los regalos?

Para terminar de rematar sus geniales apuntes Malules dijo:

+ No no, no digas 'podemos' di otra cosa, 'puedes', di 'puedes', no digas 'podemos' que eso está mal visto y además no se dice en esta casa...

Mi hermana es diputada de la Comunidad de Madrid por Ciudadanos en la Asamblea.

Yo miré a mi madre y estuve a un tris de irme.
Mi madre hizo una caída de ojos.
Noel no lo merecía, pero yo flipo con la educación de la gente.
Ya dije en otra entrada que en casa de mi madre siempre se acaba hablando de política y éste es el nivel habitual.

Picamos un montón de guarradas y Noel disfrutó abriendo sus regalos.
Yo le regalé el Rayman Legends de la Wii U, pero en el paquete iban dos naranjas para que no averiguara que era un videojuego.

Antes de abrir su regalo le di una pista, le dije que con su regalo no se acatarraría nunca.

Fue divertido verle la cara agarrado a las dos naranjas sin entender nada, aunque fue mejor cuando descubrió el videojuego. :_)

Luego me pidió ayuda para poner unas pegatinas en una furgoneta de las Tortugas Ninja y empezó un nuevo drama.

Le dije que le ayudaba, que hiciera lo mismo que yo, peeeero en vez de eso se avalanzó sobre lo que yo quería enseñarle, metió las manos, lo hizo mal y estuvo maleducado.

Estaba nervioso y cansado, más que antes.

Le recriminé que me tenía que hacer caso y, atención sorpresa, me echó de su fiesta.

Booom.

Decía que sólo le critico y que no oye de mí más que 'mal' 'todo lo haces mal'.

Está claro que estaba nervioso (¿lo he comentado ya?) y no lo pensaba, pero todavía a día de hoy me duele ese disparo al corazón.

Allí todos quedaron bloqueados.
Un niño puso en jaque a cinco adultos.
Flipo.

Al final se solucionó, mal, muy mal, se soplaron las velas, se tomó la tarta y me fui cuando se acostó.

Las 23:50 de la noche y disgustado.

La foto es de cuando todo estaba molando y el cumple era divertido, cuando el protagonista era Noel y no la política o el afán de protagonismo del olor a naftalina, cuando hacíamos el ganso antes de apretarnos la merendola, cuando no había descubierto lo que un menor puede hacerle con palabras a un adulto que mataría por él... descubrí que mi adolescencia debió ser dura para mi madre y que las palabras no se las lleva el viento.

A ver si el año que viene sale mejor.

viernes, 11 de marzo de 2016

Durito y Dorito

Desde que cerraron Vitaldent y Funnydent (tiene guasa), por chorizos, hay un ataque brutal de anuncios de otros seguros y clínicas dentales todo el día.
Claro, es que han soltado chotropocientos clientes en las calles.

Me los imagino saliendo de una gran sala oscura, caminando despacio, desaliñados, cegados por el sol, desorientados...

Hablando del tema, ahora que he dejado de fumar y tengo el aliento fresquito tengo que aprovechar para hacerme unos arreglitos en la piñata, que me arreglen un diente que me cascaron en la clínica, que me pongan un implante y hacerme un blanqueo, pequeñito, de uno o dos tonos, que desde niño he tenido siempre los dientes de un tono que no luce.
Amarillentos, caramba, que me cuesta escribirlo.

El fin de semana fue durito, el tema de la madre de Carmen me superó.
No estuve a la altura, se me notaba en la cara que estaba a disgusto por la situación y Carmen lo tuvo que ver o notar.
Aunque hiciera todo lo posible, dedicara todo el tiempo y ayudara en cada cosa que pude... la actitud no era buena.

Me da rabia y procuraré hacerlo mejor en adelante, porque no tiene sentido estar de morros porque a Carmen la pongan de morros, no ayuda, es un absurdo.

En la televisión continúan con el ataque sistemático a Podemos, con el temita de las alianzas de unos y otros, ocultando los marrones de la Casa Real, sacando casos aislados de corrupción, en definitiva, que el tema político ya es cansino hasta el agotamiento.

Tampoco ayuda que el mermado de Pablo Iglesias, y mira que soy bastante podemita, se dedique a hacer el mongolo con gracietas de amoríos entre dos diputados en pleno Congreso.

Macho, que estás en el ojo del huracán, no provoques a lo tonto, que tan importante es trabajar como parecer que trabajas.

¡Y comprate la ropa de tu talla hostias!

Como sigo (miento, seguía hasta esta semana) a todos los partidos políticos y a casi todos los medios de comunicación de relevancia de este país, estoy bastante informado, pero luego me suelo pasear por los comentarios que dejan los lectores o simpatizantes de cada medio o partido... y es espectacular que tanta gente leyendo lo mismo interprete lo que le sale de los cojones.

Si veo que alguien supera los límites de la estupidez humana, me meto a investigar su perfil.
No falla, cuanto más tonto más abierta tiene la privacidad del Facebook.

¿Que de qué sirve ese cotilleo?
Saciar mi curiosidad, confirmar lo que sospechaba, e incluso descubrir que a veces la gente parece tomarse como un reto personal llegar a ser cada día más tonto.

Ya, no vale de nada porque no interactuo con ellos y me enveneno, pero no se puede perder la realidad de vista y se aprende a identificarlos de lejos.

Tras 22 días me queda algo de costra de la herida del herpes de la nariz, y pocos días me parecen, a veces me han durado más. La manía de quitarme las costras, es asquerosa, pero no lo puedo evitar.

Estoy sedentario, trasnochador, vago, sobre todo vago, y no hago casi nada, por eso no escribo a diario y me jode.
Igual es una racha tonta.

Cuando quiero alegrar a Carmen la cebo, esta vez he cocinado unos nuggets de pechuga de pollo al horno, rebozados en Doritos.

Funciona.

sábado, 5 de marzo de 2016

Magia rusa

Antes de contar mis andanzas de ayer y antes de ayer tengo dos cosas apuntadas que comentar.

1. En la tele he visto que hoy (viernes) abrían las puertas para que la gente besara los pies de la talla del Cristo de Medinaceli.
Había una cola inmensa.
Le preguntan a una mujer que por qué estaba allí y responde:

- Me operaron de un hombro, quedé muy bien y se lo vengo a agradecer al Cristo de Medinaceli.

Espero que primero se lo agradeciera a los cirujanos.
Cada día soporto menos a los que creen en el Hombre del Espacio.

2. Una amiga que se jactaba de ser la primera modelo Suicide Girl España sin tatuajes, sin modificaciones corporales más allá de dos dilataciones en las orejas, y que basaba su modelaje en la actitud por encima de la estética, ha montado una línea de ropa de latex.

Hoy buscaba dos 'modelas', con la anotación 'imprescindible tatuajes'.

Quizás podría hacerlo ella, ahora que lleva un tatuaje en todo el costillar, o igual no puede porque aún no han drenado bien sus nuevas tetas.

Somos cambio.

No lo comento con mala intención, de verdad, que le tengo muchísimo cariño a ella y a su novio, quizás con algo de pena porque es cierto que sí tenía esa actitud, pero eh, su cuerpo es suyo y me parece muy bien que haga lo que le salga de las narices.
Lo de 'modelas' sí, eso sí lo comento con mala intención.
Me supera.

Me pregunto si conoceré a algún fisioterapeuto, transportisto o electricisto...

Bueno, al lío.
Carmen ha batido su record, cuatro vuelos en menos de 72 horas.

No sólo trabaja, sino que se viene a Madrid a solucionar asuntos de su madre y se vuelve a trabajar, con un par.

La Coruña, Madrid, La Coruña, Madrid.

Boom.

Creo que ya puedo ir a la T4 y volver con los ojos cerrados.

El miércoles fui a por un poco de pavo en lonchas y volví con 90€ de compra.
Me faltaban dos céntimos para una bolsita de plastiquete y obviamente en Mercadona no se casan con nadie, pero la mujer que venía detrás de mí sí.
Me pagó la bolsita que me faltaba, a pesar de rechazar la invitación varias veces, y oye, se agradece el detalle.

Esto significa que aún estoy en el mercado... ¡HUMOOOOR!
Entendería que dejaras de leer ahora mismo y abrieras Cabronazi.

El jueves fui a por un regalo para el cumpleaños de mi sobri, al GAME, que ya le van a regalar un LEGO y ropa por otro lado.

En el GAME la dependienta era una rubita, alta, monilla, y a su lado, fuera del mostrador, estaba un Kurt Cobain de unos 22 años que tenía pinta de ser el novio de visita.

Cuando me peiné la tienda entera por si había algún chollo (que cada vez hay menos), me dirigí a ella para pedirle los dos videojuegos que elegí para Noel, y en ese momento semiKurt me pregunta:

- Tío, perdona ¿no te pesa la cadena?

Todo el que ha tenido contacto conmigo, los últimos 11 años, sabe que siempre llevo una cadena gorda atada a la cartera.

- Es que a mí éstas - me enseña las suyas - me pesan y son muy pequeñas.

- Pues no, no me pesa, hace poco la pesé y son 200g de cadena, la llevo hace 11 años y si no camino ladeado ya no creo que lo haga en un futuro. - sonrío.

El chaval llevaba unas botas de esas hasta la rodilla, llenas de herrajes y metal, estilo gótico, de unos 3Kg cada una, y su tono era bobalicón; empiezo a sospechar por esos detalles y los resoplidos de la chica que novio no era, más bien un moscón con tiempo libre.

Mientras yo pagaba siguió hablando por hablar y haciendo de pagafantas profesional, pobre, le van a partir el corazón... y si sigue hablando va a ser esa misma tarde.

De ahí me fui al banco a activar una tarjeta que me obligan a usar, una contactless de Mastercard.
Un absurdo, sin protección para los primeros 60€ en tres pagos de 20€ diarios.
No entiendo el concepto de llevar dinero desprotegido en una tarjeta de débito.

Como soy un pequeño accionista de la entidad y esta semana es la junta de accionistas, me regalaron un altavocito Bluetooth, como agradecimiento.
Yo hubiera preferido dinero, pero me viene bien para cuando me ducho, que suelo poner música y temo por el altavoz del móvil.

Pasé a saludar a Olga y Gerardo, pero me fui a los 20 minutos porque Gerardo sigue con su actitud pueril, a sus 53.
Todo por mandarle un Whatsapp a su hermana en vez de a él para saber si ponían un partido en el bar la semana pasada.

Pues nada, que siga así.

Por la noche fui a recoger a Correos la camiseta de #FreeStrawberry que me regalaban por participar en el crowdfunding de apoyo a César Strawberry, cantante de Def Con Dos y acusado de enaltecimiento terrorista por 6 tuits y un retuit.

País de locos.
Hay una terrible caza de brujas.

En Correos estaba solito, me miraban y no me atendían, hasta que uno del mostrador me dijo que tenía que pulsar un botón practicamente invisible.
Si no lo llego a pulsar ahí sigo.

En vez de cagarme en su puta madre le hice ver que era nuevo en la oficina (es cierto) y le pedí que me explicara el proceso para la próxima vez, porque me lío.
Funcionó, me trató como a un idiota.

Una vez en casa, a las 21:15h, mientras amasaba carne picada para hacer unos filetes rusos para Carmen y para mí, me llamó Carmelo:

- ¿Qué haces?
- Filetes rusos, dime
- Mago Pop, Teatro Caser Calderón, a las 23h, hoy, invito ¿os venís?
- ¡Carmen! Mago Pop, Teatro Caser Calderon, a las 23h, hoy ¿te hace?
+ ¡Sí!
- Sí Carmelo...
- Ok, nos vemos a las 22:10h en el autobús.

Y así es cómo pasamos una noche genial con Carmelo viendo al Mago Pop, en el Teatro Caser Calderón, a las 23:15h, ayer.

viernes, 4 de marzo de 2016

Para siempre

He seguido recluído por falta de fuerzas, por ahorrar, porque no se me ha perdido nada en la calle y porque se está mejor en casa que en ningún lado.

Como ha nevado estoy planeando organizar una salida a Navafría y otra a Valdesqui, una para esquí de fondo y la otra para esquí alpino.
En lunes.

Yo calculaba un gasto de 35€ al alpino con alquiler de material,  pero dependiendo del parking y el horario se me puede ir a 50€. Tengo que llamar para informarme, porque su web a través de móvil es una vergüenza.
El esquí de fondo en Navafría es más barato, no llega a 15€ con todo.

Lo de no fumar es una gozada, me lo tengo que repetir más.

Es cierto que de apetecerme algo me apetece más vapear, pero porque he visto las máquinas que usan Agus e Iván y son maravillosas.
Bocanadas de sabores, vapores eternos, olor bueno... pero pasando, que una cosa lleva a la otra.
Lo dije en la entrada anterior y lo repito: seré vapeador social como mucho.

Lo comento por comentar, porque la verdad es que ni me acuerdo de ello.

Es cierto que hay un detalle curioso:
la calle huele a tabaco.
Antes no me daba cuenta, pero ahora es muy obvio para mi nariz.

Me pregunto si la ley antitabaco no habrá acelerado el calentamiento global y contribuido a una mayor polución medioambiental, porque somos, o éramos, muchos echando humo en la calle.

Eso se tiene que haber notado y no han dicho nada, aunque sólo sea lo de la polución.

No he alcanzado el modo exfumador intolerante aún, y creo que es porque llevo sólo 15 días sin fumar.
Naaa, no creo que llegue a ese punto, aunque si antes me reventaba que en la barra de Gerardo la gente fumara cuando hacía frío fuera (mientras yo sí salía a la calle), imagina ahora.

Al Parra le han diagnosticado la enfermedad de la oca.
Tiene los triglicéridos triplicando el límite y haciéndole foie el hígado, con lo que se ha puesto a dieta, le han obligado a dejar el alcohol y ha aprovechado para dejar de fumar.

Ahora está a medio camino entre tío de puta madre y tío normal.
Ha ganado muchísimos puntos a su favor.

Comento esto porque me llamó para que le invitara a comer el lunes, y nos faltó hacernos la diálisis de postre.

Pasta soba con salteado de berenjena y boletus y de segundo solomillo de pavo.
Café de postre y unas carreras al Driveclub.
Qué juegazo.

A las 17h habíamos quedado en Gerardo con Aída, nuestra amiga, la de la óptica, y con Cris, su hermana, que había venido de Asturias.
Tuvimos la suerte de que Julio también apareció... bueno, era suerte hasta que decidió pisarme las zapatillas nuevas por ser blancas.

- Uy ¡Estrenadas!

Pues porque es muy muy amigo, y contuve las ganas, pero un bofetón para estrenarle la barba a él si le hubiera salpicado... con el mismo humor ¿eh? que a los amigos no se les pega.
Lo hubiera matado, qué coño.

Que cuando tenías 10 años se hiciera la gracieta en zapatillas que no habías pagado vale, putada, pero vale.
A los casi 40... no.

Hasta ahí el momento tenso, todo lo demás fue crema.
No soporto mancharme, pero que me manchen menos.

Todos pedimos bebidas sin alcohol, cafés, infusiones, cosas que a Gerardo le tocaron las narices, dejaban poca pasta, daban mucho curro y no eran propias de nosotros.

Al rato nos fuimos todos a pasear con Hugo, el hijo de Aída y Julio, por Madrid Río.
Era mi primera salida a la calle de verdad en 11 días.

Pues chico, una hora y media o más en la que lo pasamos mejor los mayores que el pitufo.

Julio se empeñaba en caminar la senda ciclable por la derecha, por el centro, por la izquierda, por donde le daba la gana, con el crío y la minibici por donde fuera, exigiendo que él tenía prioridad a cada ciclista que pasaba.

Bien que exigía respeto cuando iba en patines conmigo hace dos años... a veces se nos olvida de dónde venimos, o las leyes si nos las tenemos que aplicar.

Si es un carril para todos es para todos, aunque la prioridad sea peatonal.
Cagonros, mira que le quiero y lo mal que me sentó el detalle.
Ya comenté lo que me revienta el asunto Madrid Río en otra entrada.

Volvimos a Gerard cuando anocheció y empezó a refrescar, y lo pasamos genial. Tanto tanto que me tome DOS quintos de cerveza (que me sentaron fatal), incluso conocimos a Raquel, una nueva amiga que se ha echado el Parra y que se atrevió a meterse en la boca del lobo.

Muy maja parece.

Aunque el Parra ve en ella similitudes con su exnovia yo la veo clavada a la mujer de Sergio, el Master de Valdemoro.
Iván, si me estás leyendo sé que te acabo de joder una hora de tu vida.

El resumen de la reunión es: qué suerte, de día y de gente, ojalá sean para siempre.

Suerte es poder contar con gente tan especial, hasta el punto de perdonar que se me pisen las zapatillas nuevas jajjjajjajgrrrrrr.

Fui a casa, hablé con Carmen por teléfono, cené y me tragué el programa de las Princesas mientras peinaba las redes con el móvil. Un clásico.

La foto es de un tatuaje que estuve a punto de hacerme.
No lo hice porque reservaron el diseño una semana antes que yo.
A día de hoy me alegro, y es que yo pensaba que Kaone era un buen tatuador, pero he visto lo que le hizo a una amiga mía, he recibido información de otros clientes insatisfechos... y revisando el dibujo me sobran goterones.

Las elecciones vitalicias son jodidas.